ARQUITECTURA

ADAPTACIÓN AL SISTEMA MÓVIL DE LOS LIENZOS DEL RETABLO DEL TEMPLO SAN JUSTO Y PASTOR.

FECHA INICIO / FINALIZACIÓN: 2007

PROMOTOR: Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía (Público)

UBICACIÓN: Granada

TIPO DE PRYECTO: Religioso

El retablo Mayor de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor es un espléndido retablo del hermano Francisco Díaz de Rivero de 1630. La originalidad y el barroquismo de los lienzos, dentro del retablo, consistía en que aparecían por sorpresa tras el mismo por unas ranuras y ocultaban algunos de los relicarios cambiando el aspecto del retablo y confiriéndole una espectacularidad didáctica.

En origen los lienzos eran elevados a mano por personas que tras el retablo los hacían aparecer. Esta operación manual, debido a lo angosto del espacio trasero, así como a la estrechez de las ranuras por donde penetraban propiciaron serios daños a las telas originales dejando de usarse para este fin.

La intervención ha tenido como objetivo primordial la recuperación de la función original de los lienzos de las calles derecha e izquierda del Retablo Mayor y el devolver al retablo la lectura iconográfica mutilada. Para ello se ha instalado un sistema móvil mediante guías sobre las que deslizan carros miniatura con recirculación a bola en dos hileras a las que van fijados los lienzos. Este sistema permite la elevación, descenso o movimiento lateral derecho e izquierdo de los lienzos de forma manual aunque preciso.

En los lienzos, el soporte textil no podía presentar destensados y bolsas, normales en los cambios estacionales. El reducido espacio por el que debían aparecer tras el retablo es tal que un destensado de la tela podía ocasionar el roce del mismo con las aristas de la ranura por donde aparecen. Por este motivo se propuso la colocación de un sistema de bastidor flotante que permitió mantener constantemente la tela en tensión evitando los naturales pandeos.

El resultado final de la intervención, imperceptible desde el exterior, tiene un impacto visual mínimo desde la parte trasera del retablo. Se ha optado por un sistema sencillo que nos ha permitido, a través de fijaciones puntuales al retablo, no alterar el soporte y recuperar la movilidad de los lienzos, como fue concebido en su origen, para lograr la percepción de la obra completa.