URBANISMO

PLAN DE DESARROLLO METROPOLITANO DE AREQUIPA (PERÚ)

FECHA INICIO/ FINALIZACIÓN: 2013

PROMOTOR: Municipalidad Provincial de Arequipa (Público)

UBICACIÓN: Arequipa (Perú)

TIPO DE PROYECTO: Plan de desarrollo Metropolitano PMD

El área metropolitana de Arequipa constituye la segunda gran ciudad de Perú y alberga la ciudad colonial que está inscrita en el patrimonio mundial de la UNESCO.

El Plan de Plan de Desarrollo Metropolitano de Arequipa, formulado de conformidad con el DS004-2011, de Acondicionamiento Territorial y Desarrollo Urbano. El DS004-2011, constituye un instrumento técnico-normativo que orienta la gestión territorial y el desarrollo urbano de las áreas metropolitanas conformadas por jurisdicciones distritales, cuyas interrelaciones forman una continuidad física, social y económica, en este caso para una población de 1.000.000 de habitantes.

Arequipa es hoy una ciudad pionera en Perú, e incluso en Latinoamérica, al haber afrontado el diseño de su metrópoli y del territorio de su provincia con claves modernas, con pleno respeto a la normatividad peruana, y recogiendo la experiencia de las ciudades más atractivas e innovadoras. Para ello, durante los dos últimos años, la Municipalidad Provincial ha elaborado simultáneamente el Plan de Desarrollo Metropolitano de la ciudad (PDM) y el Plan de Acondicionamiento Territorial de la provincia (PAT) con el concurso de un amplio equipo de urbanistas de talla internacional que cuentan con experiencia contrastada en la planificación de numerosas ciudades de América y Europa, muchas de ellas patrimonio mundial como Arequipa.

Porque la ciudad que hoy habitamos, si bien ha evolucionado y crecido en tamaño y en servicios, lamentablemente, también lo ha hecho, al igual que la práctica totalidad de las ciudades de Perú, con anarquía, mayor contaminación, colapso viario, deficientes servicios, sin saber paliar los riesgos naturales, y con falta de armonía. Estos problemas se presentan además con especial intensidad en los barrios periféricos, por lo que debemos afirmar que, para gran parte de los habitantes de Arequipa, la ciudad actual es injusta, segregadora, excluyente y dificulta sobremanera el desarrollo personal con dignidad. Así mismo, este crecimiento está además dañando de manera irreversible a las principales señas de identidad de Arequipa: su paisaje, su campiña y su imagen histórica, sin que hasta el momento ni administraciones, ni instituciones, ni los colectivos profesionales locales hayan encontrado la manera para cambiar en positivo esta tendencia perversa de los últimos años.

Baste recordar que durante el periodo 2002/2014 de aplicación del Plan Director que se diseñó por los mejores especialistas de la ciudad, se ha acrecentado el déficit de viviendas dignas (hoy cifrado en más de 100.000 unidades); no se ha implantado un sistema de transporte público adecuado para una ciudad de un millón de habitantes; son demasiados los casos de invasiones en lugares cada vez más peligrosos; se ha acumulado un importantísimo déficit en áreas recreacionales y equipamientos comunitarios, y más 500 has. de Campiña han sido invadidas con baja calidad urbana (a pesar de que habían sido dotadas de la mayor protección legal) con la complicidad de profesionales, agentes inmobiliarios y administraciones; y ante la debilidad administrativa y del estado de derecho para hacer frente a esta lacra.

Ante este panorama nada esperanzador, la nueva planificación metropolitana, que estará en vigor durante toda una década, incorpora numerosas prácticas ya contrastadas por haber sido exitosas en otras ciudades, y sienta las bases para que todos los proyectos que se ejecuten en Arequipa, públicos y privados, vayan orientados a la mejora general de la ciudad y a resolver las necesidades de todos los arequipeños.

Y todo ello se ha desarrollado en un proceso largo e intenso que durante los últimos dos años ha permitido que Arequipa haya vivido un momento singular en su vida social como consecuencia de la formulación de los planes urbanos de la metrópoli y de su provincia. Si bien es cierto que unos y otros hemos perdido una extraordinaria oportunidad para ir asentando modos de debate social sosegados, responsables, rigurosos y cívicos, la realidad es que algunas cuestiones relacionadas con el urbanismo y con la manera de afrontar el futuro han estado muy presentes durante todo este periodo, por lo que se puede afirmar que se ha conseguido el objetivo de que la tramitación de los planes PDM y PAT no haya dejado indiferente prácticamente a nadie, así como que los problemas de la ciudad y de su territorio al fin han estado en primera plana de las preocupaciones de los arequipeños… y eso es muy bueno, porque ya nunca debería ser igual que antes.

Recientemente, además, cuando los trabajos técnicos ya habían obtenido la conformidad tanto de la Gerencia de Desarrollo Urbano como de la Dirección Nacional de Urbanismo (MVCS), a petición de la Municipalidad se ha procedido a una nueva revisión en profundidad de sus contenidos, lo que ha redundado, sobre todo, en la matización de las propuestas del PDM respecto de la manera de relacionarse la ciudad con su campiña, por lo que su contenido final ha incorporado en la mayor medida posible la especial sensibilidad que tienen los arequipeños con su paisaje ancestral.

Y, ahora, concluidos nuevamente los trabajos, es altamente recomendable su aprobación ya que sin duda alguna el momento más débil en la formulación de un plan urbanístico es ese periodo que trascurre entre su diseño final y su aprobación, ya que serán frecuentes las presiones de aquellos que no han visto colmados sus anhelos, casi siempre contrarios al interés general de la ciudad, que no dudarán en utilizar cualquier medio para intentar demorar la aprobación o para que el plan modifique sus contenidos… y eso dejaría indefensas todas las propuestas que se han diseñado en beneficio común.

Algunas de las medidas más novedosas que entrarán en vigor con la aprobación de los planes son:

1, Creación de más de 6.000.000 m2 de grandes parques en todos los distritos de la ciudad.

2, Diseño de una red de parques lineales que frenen el crecimiento hacia la Campiña.

3, Reserva de más de 1.000.000 m2 para equipamientos y servicios metropolitanos.

4, Apuesta decidida por la implantación efectiva de un transporte metropolitano de alta capacidad.

5, Compromiso real con la protección cultural del patrimonio arequipeño.

6, Limitación efectiva de la proliferación de las urbanizaciones informales y de los asentamientos en zonas de riesgo.

7, Previsión de suelo suficiente para albergar 125.000 nuevas viviendas dignas.

8, Identificación de los espacios estratégicos de la metrópoli y de la provincia.

9, Creación de una Cartera de Proyectos de Interés Metropolitano o Provincial.

y 10, Penalización para los actores que colaboren en la invasión urbana de suelos protegidos